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¡Todo al blanco!

Quedó atrás el tiempo en el que no se utilizaba el color blanco “por ser muy sucio” y dimos paso a la época en la que lo encontramos por todas partes y es la opción más deseada.

Sin duda, el blanco es el color de la elegancia y si es contrastado con colores oscuros, mejor. Por ello, vamos a estudiar todas las posibilidades que este color puede darle a nuestra cocina.

Suelo

Una opción que dejó de utilizarse al pasar de suelos de baldosa pequeña a la tendencia del momento con baldosa más grande pero que sin duda queda perfecto y aporta una luz increíble a la cocina. Te recomiendo combinarlo con muebles de madera, tonos grises e incluso negro para conseguir un contraste increíble.

Muebles

Una opción menos arriesgada y quizá por ello una de las que más triunfan. Cada vez más gente escoge utilizar este color para los muebles de su cocina ya que aporta luminosidad y tiene la facilidad de poder ser combinada con una infinidad de colores.

Encimera

También tienes la opción de que lo que predomine en color blanco en tu cocina sea la encimera. Esto te dará la opción de que los colores de las paredes y los muebles vayan en contraste con ella y puedas utilizar el color que más te gusta para ellos.

Además, hay muchos tipos de piedra y madera en color blanco para poder utilizar en tu encimera. Eso sí, si la cocina es completamente blanca, te recomiendo que utilices mármol.

Electrodomésticos

Sin duda si tienes una cocina blanca, los electrodomésticos también lo serán. Cada vez se busca más que los electrodomésticos estén escondidos tras los muebles de cocina y no haya diferencia entre ellos. Por eso, la ventaja de tener una cocina completa en color blanco es que esto es más fácil de disimular y muy fácil de conseguir ya que todos los electrodomésticos normalmente tienen su versión en blanco.

Mobiliario

Otra de las opciones a estudiar, si en tu cocina predomina el color blanco, es combinar el mobiliario de este color con madera. Puedes elegir una mesa en madera y acompañarla con unas sillas blancas o hacerlo al revés. En caso de que no quieras utilizar madera y quieras mantener la elegancia de este color, acompáñalo con colores neutros: gris, azul e incluso negro.

Sin duda, una infinidad de opciones combinables entre sí. Seguro que en tu cocina también queda bien cualquier elemento blanco ¡atrévete a probarlo!